Me gustaría que el museo me sugiriera algo más, que me activase los sentidos y me cautivase con sus historias. Seguramente establecería una relación más próxima con sus objetos y me perdería por sus salas de otra manera. A veces, cuando deambulo por alguno de estos espacios de alguna ciudad, consigo asombrarme, el museo consigue asombrarme. Sucede algo mágico, no sé cómo explicarlo, pero algo resuena dentro de mí. Es algo familiar, semejante a la ilusión infantil al descubrir algo nuevo. Entonces todo aquello cobra sentido, sigo tirando del hilo de un relato que me acoge y me acompaña, me interpela y por qué no decirlo, me emociona.

Aunque tengo mucha predisposición, tengo que reconocer que esto sucede pocas veces Estoy reflexionando con otras compañeras sobre los porqués de todo esto. Algo que iremos narrando y compartiendo en este espacio hasta que lleguemos a unas conclusiones más claras.

Todo ello servirá para construir, en noviembre, nuestro próximo espacio de encuentro y debate, otra Sesión Abierta, otra deriva para seguir indagando…

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